El clown, maestro y teórico Alain Vigneau, creador del método Clown Esencial®, llega a Buenos Aires con una serie de actividades gratuitas y aranceladas. En diálogo con PERFIL, cuenta cómo transformó su arte escénico en una herramienta de desarrollo personal y terapia.
Alain Vigneau, clown, maestro y teórico, se presenta en Buenos Aires durante agosto y septiembre con una agenda que incluye presentaciones de libros, charlas, un conversatorio, proyección de un documental y talleres. Su propuesta, Clown Esencial®, vincula las técnicas del clown con el desarrollo personal.
Vigneau lleva 16 años alejado de los escenarios y ha orientado su trabajo hacia una vertiente terapéutica. Publicó los libros Clown esencial, Vida de clown y El camino del clown, y protagonizó la película Brin d’amour, basada en su vida y enseñanzas. Recorre países ofreciendo talleres, clases y charlas para artistas, especialistas en Medicina y público general.
Las actividades en Buenos Aires incluyen: el 6 de agosto a las 18, presentación de sus libros en Librería Yenny (sede Villa Urquiza), con entrada libre; el 9 de agosto a las 18, charla en la Alianza Francesa (gratuita para payasos de hospital y estudiantes de Medicina); el 26 de agosto a las 10, charla para estudiantes de la Universidad Nacional del Arte (UNA). Con compra de tickets, el 30 de agosto y el 6 de septiembre a las 18 en Chacarerean Teatre, se realizarán un conversatorio y la proyección del documental. Además, se ofrecen tres talleres de tres días cada uno, con cupo completo.
En una entrevista con PERFIL, Vigneau explicó que Clown Esencial “relaciona las técnicas del clown, el espíritu del clown, con el desarrollo personal, la exploración personal, para cualquier persona que tenga la inquietud de desarrollar, de reconquistar su creatividad, su espontaneidad, su vitalidad, que quiera sanar su relación con su niño interior”.
Sobre su vínculo con el clown, dijo que viene desde su nacimiento, ya que su padre fue maestro en los años 50 y hacía de payaso para sus alumnos, y su madre, que pintaba y dibujaba payasos, fue asesinada cuando él tenía 7 años. “Hacerme payaso ha sido para mí una forma de salvarla”, afirmó.
Su recorrido profesional incluyó diez años como pastor de cabras y ovejas en Francia, luego se mudó a España, donde trabajó en una compañía de teatro y luego creó la suya propia. Fue payaso profesional durante 25 años y participó en Payasos Sin Fronteras. Dejó los escenarios en 2008, en parte por la crisis económica y por un cambio de ciclo personal.
Vigneau mencionó como inspiraciones a los payasos rusos y al psiquiatra chileno Claudio Naranjo, con quien se formó, y a Rosine Rochette, pionera en unir clown y Gestalt. Sostuvo que “la técnica del clown, que es muy específica, tiene que estar, pero clown es, ante todo, un ejercicio de generosidad y de transparencia”.
“Lo más difícil es no hacer nada, no querer actuar: ahí podemos empezar a construir el clown. Ser, antes de hacer”, afirmó. También señaló que “no hay persona que en su interior no tenga un clown maravilloso”, y que el humor está relacionado con heridas de la infancia.
