La Justicia allanó este viernes la Clínica Mar del Plata, ubicada en San Luis al 2500, en el marco de tres denuncias presentadas durante la última semana. El procedimiento fue encabezado por el fiscal Germán Vera Tapia.
La Clínica Mar del Plata fue allanada este viernes por la Justicia, tras la presentación de tres denuncias en su contra durante la última semana. Las denuncias incluyen cargos por muerte, mala praxis, falta de atención médica y abandono de persona.
El procedimiento judicial fue encabezado por el fiscal Germán Vera Tapia, acompañado por un médico del Ministerio Público y personal de la DDI marplatense. Los agentes se presentaron en el centro de salud, ubicado en calle San Luis al 2500, casi Alberti, y secuestraron las carpetas con el historial médico de los pacientes que originaron las denuncias.
Según fuentes judiciales, uno de los pacientes falleció y su caso fue denunciado como mala praxis. Los otros dos casos corresponden a falta de atención médica y abandono de persona. Uno de los pacientes denunciantes fue trasladado al Hospital Bernardo Houssay para realizarse una tomografía.
El allanamiento se produce días después de una protesta realizada por empleados de la clínica, quienes reclamaban el pago de haberes atrasados. Según el Sindicato de Sanidad de Mar del Plata (ATSA), la clínica abonó solo la mitad de los salarios correspondientes al mes anterior. Durante el allanamiento, se constató que la guardia y los consultorios estaban en funcionamiento, con presencia de personal médico y de enfermería.
El contexto sanitario en Mar del Plata muestra un aumento en la demanda en el Hospital Interzonal General de Agudos (HIGA), donde se registran pacientes que requieren internación y que fueron derivados desde centros privados. La Clínica Mar del Plata se suma a otras instituciones con dificultades, como el Sanatorio Belgrano, que dejó de atender a afiliados del PAMI por problemas de convenio y financiamiento.
Según informes locales, varias clínicas de la ciudad no tienen convenio con la obra social de los jubilados, lo que deriva en que algunos pacientes deban optar por atención particular o recurrir al HIGA.
