Un grupo de ex altos mandos militares y funcionarios israelíes recorrió Cisjordania y denunció los ataques de colonos contra palestinos, a los que calificaron como una amenaza mayor que Irán, Gaza o Líbano.
El general de división Eyal Ben-Reuven dedicó su vida a luchar por Israel. Sobrevivió a la guerra árabe-israelí de 1973, en la que su pelotón estuvo a punto de ser aniquilado, y posteriormente comandó una división en Cisjordania y dirigió las fuerzas terrestres israelíes en la guerra de 2006 contra Hezbolá.
En los últimos meses, Ben-Reuven recorrió Cisjordania junto a generales retirados y ex funcionarios israelíes. Durante esas visitas, observó las ruinas de una escuela palestina saqueada por colonos israelíes y escuchó relatos de pastores y agricultores palestinos sobre ataques que les atribuyen a los colonos.
“Esto que están haciendo los colonos aquí es la verdadera amenaza para Israel”, declaró Ben-Reuven. “Esto me preocupa más que Irán, Gaza o Líbano”.
Ephraim Sneh, general de brigada retirado y exministro de salud, describió la situación como “limpieza étnica, en pocas palabras”. Asaf Agmon, general retirado de la fuerza aérea, comparó lo que ocurre con lo que sufrieron algunos antepasados israelíes en el Holocausto, aunque aclaró que no en la magnitud de la violencia, sino en el esfuerzo por borrar la presencia palestina de gran parte de Cisjordania.
Desde los atentados liderados por Hamás el 7 de octubre de 2023, en los que murieron hasta 1200 israelíes, Israel enfrentó conflictos con Hamás en Gaza, dos rondas de combates con Hezbolá en el Líbano y dos campañas contra Irán. En paralelo, se registró un aumento de la violencia de colonos israelíes en Cisjordania.
Según las Naciones Unidas, los colonos perpetraron miles de ataques en Cisjordania desde el 7 de octubre de 2023. Más de 3200 palestinos fueron desplazados por ataques de colonos solo en el último año, el doble que el año anterior. El número de palestinos heridos en ataques de colonos pasó de un promedio de uno cada tres días en 2020 a más de tres por día en 2026, de acuerdo con la ONU.
Más de 200 personalidades israelíes firmaron en junio una carta exigiendo al gobierno que detuviera los ataques contra civiles palestinos en Cisjordania. Entre los firmantes se encontraban dos ex primeros ministros, más de treinta generales retirados del ejército y la fuerza aérea, los exjefes de los servicios de inteligencia exterior e interior del país, rabinos, un premio Nobel y un novelista.
En la carta, los firmantes exigieron el fin del “terrorismo judío” y la “limpieza étnica” en Cisjordania. Acusaron al gobierno de Benjamin Netanyahu de seguir “una política gubernamental deliberada en la que todo el aparato de seguridad —incluidos los militares, el Shin Bet y la policía— es cómplice a sabiendas”. También citaron gastos gubernamentales destinados a puestos de avanzada y granjas israelíes, y acusaron a los militares de no intervenir ante los ataques.
Moshe Ya’alon, exjefe del Estado Mayor del Ejército y exministro de Defensa, comparó la ideología de los colonos israelíes extremistas con la de la Alemania de la Segunda Guerra Mundial. “Ochenta años después del Holocausto, es como ‘Mein Kampf’ al revés. La raza superior somos nosotros”, declaró en Ynet.
La oficina del primer ministro no respondió a las solicitudes de datos sobre los ataques de colonos. En el pasado, Netanyahu calificó la violencia de los colonos como actos ilícitos de “un puñado de jóvenes”. En una declaración reciente, afirmó que tales “actos criminales” causan un “daño inmenso” a los colonos que respetan la ley y “perjudican la reputación de Israel en el mundo”.
El ejército israelí rechazó las acusaciones de apoyo a grupos violentos en Cisjordania. Afirmó que su misión es proteger a todos los residentes y que cualquier soldado que participe en ataques de colonos actúa desobedeciendo las órdenes recibidas.
El rabino Elyakim Levanon, que preside un consejo religioso en Cisjordania, advirtió a sus partidarios que evitaran la violencia, afirmando que los críticos la utilizaban como justificación para dañar la reputación del movimiento de colonos.
Desde los ataques del 7 de octubre, más de 1100 palestinos murieron en Cisjordania, la mayoría a manos de las fuerzas israelíes, según las Naciones Unidas. Desde 2023, 67 israelíes murieron a manos de palestinos en Cisjordania.
Gal Levertov, exjefe de la división internacional del Ministerio de Justicia, declaró: “Si fuera necesario, podría presentar una defensa legal de lo que las Fuerzas de Defensa de Israel han hecho en Gaza. ¿Pero qué está pasando hoy en Cisjordania? Es indefendible”.
El general retirado Yaakov Or organizó giras por Cisjordania para que personalidades israelíes observaran la situación. Desde que comenzó a organizarlas hace poco más de un año, más de 250 participantes se sumaron, entre ellos ex altos mandos militares, funcionarios de inteligencia, abogados, economistas y diplomáticos.
En la aldea de Burin, el agricultor palestino Bashar Eid relató a los visitantes que sufrió un ataque de colonos que le dejó una discapacidad permanente. Dijo que ya no puede cultivar sus tierras porque los colonos lo atacan cuando lo intenta. “No sé qué hacer. Quieren quitarme la casa”, afirmó.
En el valle del Jordán, la comunidad beduina de Hamamat al-Maleh fue desplazada tras una serie de incursiones y ataques de colonos. Posteriormente, una escuela construida con fondos de donantes fue arrasada con una excavadora. Los colonos compartieron un video en el que se los veía celebrando la Pascua judía entre las ruinas.
Nehemia Dagan, general retirado de la fuerza aérea, declaró: “Cuando quemas libros, cuando destruyes el conocimiento y atacas a los niños, eres como los alemanes”. Agregó: “Debemos separarnos. No por ellos, sino por nosotros mismos”.
Un agricultor palestino en el norte del valle del Jordán relató que desde la llegada de los colonos, su familia no puede usar sus tierras ni cosechar sus cultivos. Dijo que fue arrestado cuatro veces y que la policía no respondió a sus denuncias por acoso o vandalismo. La policía nacional israelí declaró que los agentes “investigan todas las denuncias e incidentes relacionados con presunta actividad delictiva, de forma imparcial”.
Asaf Agmon afirmó: “Cuando se arruina la imagen de Israel, el valor diplomático de Israel y los valores fundamentales que mantienen unido al ejército, no se logra nada”. Agregó: “Me avergüenza lo que nuestra gente está haciendo aquí”.
