En una nueva licitación, la Secretaría de Finanzas logró captar fondos en moneda extranjera y renovar vencimientos en pesos con una tasa de cobertura del 127%, en un contexto de esfuerzo por alargar plazos y fortalecer la caja pública.
El Gobierno nacional captó este viernes otros US$300 millones del mercado local a través de la emisión de bonos en dólares (Bonar 2027/28), sumando así un total de US$1231 millones obtenidos por esta vía en la semana. Estos fondos se destinarán a reforzar las reservas de cara al próximo pago de deuda con bonistas, estimado en US$4200 millones para julio.
En paralelo, en el mercado de pesos, la Secretaría de Finanzas adjudicó un total de $9,92 billones en letras y bonos, recibiendo ofertas por $11,80 billones, lo que representa una tasa de renovación (rollover) del 127% sobre los vencimientos del día. Con esta operación, no solo se renovó la totalidad de la deuda en pesos que vencía ($7,9 billones), sino que se tomaron $2,1 billones adicionales, permitiendo una leve baja en el costo de financiamiento.
Las tasas adjudicadas fueron del 26,82% nominal anual para plazos cortos, mientras que para instrumentos ajustables por inflación a más de dos años se validaron tasas entre el 7,60% y el 8,50%. Analistas del mercado destacaron que estos rendimientos se colocaron por encima de los vigentes en el mercado secundario, lo que confirma la intención oficial de alargar los plazos de la deuda, incluso a un costo mayor.
Además, se realizó un canje de títulos que vencerán entre 2024 y 2025 por otros con vencimiento en 2028, en porcentajes del 36%, 32% y 15% respectivamente. Esta maniobra busca descomprimir el calendario de pagos y extender la curva de deuda más allá del final del mandato actual.
Expertos consultados interpretaron los resultados como una señal de la voluntad oficial de absorber liquidez y desplazar vencimientos. No obstante, los datos también mostraron una baja predisposición del mercado a tomar deuda en pesos con vencimiento posterior a 2027, ya que solo el 27% de lo adjudicado supera esa fecha.
Los fondos recaudados en dólares fortalecen la posición de caja para afrontar compromisos externos, mientras que el excedente en pesos podría ser utilizado para futuras adquisiciones de divisas al Banco Central.
