Los títulos de PDVSA, conocidos históricamente como ‘bonos del hambre’, han experimentado un aumento significativo en su valor este año, impulsados por expectativas de reestructuración y cambios en el panorama político.
Los bonos de la petrolera estatal venezolana PDVSA, que en el pasado fueron denominados ‘bonos del hambre’, se encuentran entre los activos de mayor rendimiento en el mercado de deuda de mercados emergentes durante este año. Según datos de Bloomberg, estos títulos han registrado un aumento de aproximadamente el 70% en su valor desde enero.
La subida se produce en un contexto de expectativas renovadas sobre una posible reestructuración de la deuda de Venezuela, valorada en unos 60.000 millones de dólares, luego de cambios en la dinámica política entre Washington y Caracas. Los bonos en cuestión, emitidos en 2014, pasaron de cotizar alrededor de 20 centavos por dólar a comienzos de año a unos 35 centavos.
El término ‘bonos del hambre’ fue acuñado años después de su emisión, durante la profunda crisis económica e hiperinflacionaria que vivió el país, generando críticas hacia los inversores que los adquirían. En 2017, una operación de venta a Goldman Sachs Asset Management en el mercado secundario generó controversia. La firma ha indicado que ya no mantiene posiciones en estos títulos.
Expertos del mercado ofrecen perspectivas variadas. Algunos, como Riccardo Grassi de Mangart Capital, ven oportunidad ante el camino hacia una reestructuración. Otros, como Jim Craige de Stone Harbor, expresan cautela por la incertidumbre sobre cómo se valorarán estos bonos específicos en dicho proceso. Analistas legales, por su parte, argumentan que en una reestructuración todos los bonos deberían ser tratados de manera similar, independientemente de su historia.
Actualmente, estos bonos aún se negocian con un descuento frente a otros títulos de PDVSA, aunque menor al que tenían durante las restricciones al mercado secundario, que finalizaron en 2023. Factores como su exclusión de índices populares y consideraciones ESG limitan su base de compradores.
