Un informe de NielsenIQ revela un crecimiento en las ventas de la canasta de Pascua, impulsado por un consumidor más estratégico y promociones agresivas.
El consumo en Argentina comienza a mostrar indicios de recuperación en 2026, impulsado por cambios en el comportamiento de los compradores y estrategias comerciales más agresivas. Según datos de la consultora internacional NielsenIQ, las ventas durante la canasta de Pascuas crecieron un 46% interanual en facturación y un 13% en volumen, marcando un quiebre tras meses de caída.
Milagros Bin, especialista de NielsenIQ, explicó el fenómeno: «Lo que vimos en esta Pascua es un consumidor mucho más estratégico, que aprovecha promociones y prioriza volumen por sobre el gasto por unidad». Este cambio refleja un nuevo escenario en el que el bolsillo sigue ajustado, pero las decisiones de compra se vuelven más eficientes.
La clave estuvo en las promociones y descuentos, que permitieron reducir el ticket promedio semanal a $4.040, un 7% menos que la semana anterior. El repunte estuvo directamente vinculado a una baja en precios impulsada por estrategias comerciales. Aunque los valores siguen 29% por encima del año pasado, la reducción puntual generó un estímulo clave para la demanda. «La caída del precio promedio fue la llave que permitió dinamizar la demanda en categorías tradicionales», remarcó Bin.
Las categorías más beneficiadas fueron las conservas y productos típicos de Pascua, con subas de hasta 55% en facturación y fuertes crecimientos en volumen. En cambio, los chocolates mostraron caídas en unidades vendidas, reflejando la sensibilidad del consumidor ante precios más elevados.
El nuevo perfil de consumo combina cautela y planificación. Los compradores priorizan ofertas, comparan precios y ajustan sus elecciones según su presupuesto disponible. Según Bin, «el consumidor aprendió a adaptarse al contexto y hoy decide con mucha más precisión en qué gastar», lo que genera un mercado más competitivo y dinámico.
Este comportamiento también explica por qué, a pesar de la mejora interanual, algunos rubros todavía no alcanzan los niveles de 2024. La recuperación existe, pero es gradual y heterogénea. En este contexto, el desafío para el sector retail será sostener el interés del consumidor con promociones inteligentes, sin depender exclusivamente de descuentos que afecten la rentabilidad. La tendencia es clara: el consumo empieza a reaccionar, pero lo hace bajo nuevas reglas, donde el precio y la estrategia definen cada decisión de compra.
