Las negociaciones para prolongar el cese al fuego, que vence la próxima semana, avanzan mientras el mercado financiero global reacciona con optimismo ante la posibilidad de un acuerdo de paz duradero.
Pakistán intensificó sus esfuerzos diplomáticos para lograr que Estados Unidos e Irán extiendan el alto al fuego que expira la próxima semana, lo que brindaría más tiempo para negociar un acuerdo de paz estable. Las expectativas de una prórroga y un eventual fin formal del conflicto han influido positivamente en los mercados globales en los últimos días.
Según fuentes cercanas a las conversaciones, ambos países evalúan una extensión de dos semanas del cese de hostilidades. Ninguna de las partes desea reanudar los combates, en un contexto donde la guerra ha dañado infraestructuras en Irán y afectado los precios de la energía a nivel mundial. Sin embargo, persisten temas complejos por resolver, como la reapertura del estratégico Estrecho de Ormuz, los programas nuclear y de misiles iraníes y el alivio de sanciones económicas.
Por el momento, Washington y Teherán afirmaron que no han acordado formalmente una extensión más allá del martes próximo. El jefe del Ejército de Pakistán, Asim Munir, viajó a Irán esta semana como parte de la mediación, que ya incluyó conversaciones de alto nivel entre funcionarios estadounidenses e iraníes.
Una prioridad clave es desbloquear el Estrecho de Ormuz, donde Estados Unidos mantiene un bloqueo naval a embarcaciones con destino a Irán. El presidente Donald Trump anunció esta medida tras el estancamiento de las conversaciones en Islamabad. La vía marítima ha estado prácticamente cerrada desde el inicio del conflicto a fines de febrero.
En el frente económico, el índice MSCI All Country World subió un 0,3%, encaminándose a una racha alcista récord, mientras el petróleo Brent se mantiene alrededor de los 95 dólares por barril, muy por debajo de los máximos recientes.
La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, señaló que no se ha solicitado formalmente una extensión, pero confirmó el compromiso continuo con las negociaciones y reconoció a Pakistán como el único mediador. Medios internacionales informaron que Estados Unidos enviaría miles de tropas adicionales a la región en los próximos días para ejercer presión en las tratativas.
Por su parte, Irán advirtió, a través del comandante Ali Abdollahi, que considera el bloqueo estadounidense como «un preludio a una violación del alto al fuego» y amenazó con interrumpir el tráfico marítimo en la zona si se mantiene.
La situación se complica por el conflicto paralelo en Líbano, donde Israel mantiene operaciones contra Hezbolá, grupo respaldado por Irán. Aunque se informó sobre negociaciones para un posible alto al fuego en ese frente, no se han tomado decisiones concretas. Donald Trump anunció en redes sociales que los líderes de Israel y Líbano sostendrán conversaciones a fin de semana.
