Esteban Leguízamo, titular del PAMI, explicó que la incorporación masiva de afiliados y la obligación de brindarles cobertura total generan una presión financiera, pero aseguró que el organismo cumple con sus prestaciones y que el presupuesto se está ordenando.
El director ejecutivo del PAMI, Esteban Leguízamo, analizó la situación económica de la obra social y señaló que la incorporación de 2 millones de afiliados a través de las moratorias previsionales generó una presión significativa sobre las arcas del organismo. Según explicó el funcionario en una entrevista radial, estas personas ingresaron al sistema sin haber realizado los aportes correspondientes durante toda su vida laboral, lo que deriva en una exigencia presupuestaria compleja para la institución.
Leguízamo sostuvo que este escenario «lleva a un estrés financiero porque esos afiliados necesitan una atención al 100% y es obvio que eso va a llevar a un estrés de financiamiento de la institución». Remarcó que no se trata de un número menor de beneficiarios y que la obligación de dar respuesta médica total a este grupo impacta de forma directa en el manejo de los recursos disponibles, que son finitos. En ese contexto, defendió el alcance de las prestaciones y aseguró que el instituto continúa cumpliendo con sus obligaciones: «Nosotros le damos la cobertura que les corresponde y que marca la ley».
El funcionario también hizo foco en la magnitud del sistema, al remarcar que el PAMI atiende a millones de personas en todo el país. «Son 5 millones y medio de afiliados en todo el país, algo puede fallar», admitió, aunque buscó relativizar los inconvenientes puntuales. En esa línea, destacó la amplitud de la cobertura en medicamentos y tratamientos. «El PAMI da la cobertura que no da ninguna obra social», afirmó, al detallar que el organismo cubre el 100% de enfermedades crónicas. Además, subrayó el rol central del instituto en el sistema de salud: «Nosotros asistimos con el 50% de toda la oncología del país» y «el 50% de diálisis de todo el país lo atiende PAMI».
Respecto a la campaña de vacunación, Leguízamo aseguró que se desarrolla con normalidad en todo el país y que ya se recibieron todas las vacunas, las cuales se distribuyen de manera escalonada en tres tandas. «No hay información de que esté faltando la vacuna», indicó.
Sobre los reclamos de los afiliados, el funcionario remarcó que el organismo cuenta con múltiples canales de contacto, como la web y la aplicación. Reconoció que existen falencias en el sistema: «No es que todo funciona en forma perfecta», sostuvo, aunque aclaró que las quejas son atendidas y utilizadas para mejorar la gestión.
En relación al paro de médicos, el titular del PAMI minimizó su impacto, afirmando que tuvo un acatamiento del 8% y que la atención se desarrolló con normalidad. Sobre los reclamos salariales del sector, explicó que se avanzó en una mejora, pasando de pagar $950 a $2100 por paciente. También remarcó que el organismo reforzó los controles sobre las prestaciones para detectar desvíos.
En cuanto a la situación financiera, Leguízamo se refirió a la deuda con prestadores y a la asistencia estatal. Aseguró que se pagaron todos los vencimientos al 31 de marzo y se están pagando los correspondientes a abril, mediante un esquema de pagos escalonados que permitirá regularizar los compromisos. Finalmente, sostuvo que el esquema de ingresos de los profesionales no depende únicamente de la cápita que paga el PAMI.
