La expectativa de una inflación en baja provocó una caída en los plazos fijos UVA, que registraron retiros por $159.000 millones desde su pico en junio. Los ahorristas redirigen sus pesos hacia otras inversiones o la compra de dólares.
La desaceleración de la inflación en la economía argentina redujo el atractivo de los depósitos a plazo fijo indexados por inflación, conocidos como PFUVA. Según datos oficiales, el stock de estas colocaciones en los bancos cayó de un pico de $1,55 billones el 22 de junio a $1,39 billones al último martes, lo que representa retiros por aproximadamente $159.000 millones, equivalentes a un promedio de $11.360 millones por jornada hábil.
Estos depósitos, que ajustan el capital invertido según el Índice de Precios al Consumidor (IPC) y ofrecen una tasa adicional del 1% anual, habían sido la opción preferida de ahorristas e inversores debido a su rentabilidad real positiva. En contraste, los plazos fijos tradicionales pagan tasas de entre 17% y 20% nominal anual, un rendimiento que continúa por debajo de la inflación.
El informe monetario diario del Banco Central (BCRA) indica que los PFUVA retroceden un 6% en el mes, tanto en la medición mensual corriente como en los últimos 30 días. Esta tendencia contrasta con el crecimiento previo del 535% en lo que va del año y del 159% en la comparación interanual, impulsado por la escalada inflacionaria y el retroceso del dólar.
Por su parte, los plazos fijos tradicionales privados en pesos también muestran una caída del 1% en el mes y del 3% en los últimos 30 días, aunque su stock se mantiene en torno a $63,5 billones. La salida de fondos de los PFUVA se habría canalizado hacia otras inversiones o hacia la demanda privada de dólares, dado que el rubro de “otros depósitos” solo registró ingresos por $410.000 millones en el período analizado.
“El inversor o ahorrista que había refugiado sus pesos en un plazo fijo indexado en los últimos meses, cuando vence ya no lo renueva ante la percepción de una inflación en baja”, explicó un banco privado líder. “Los últimos dos datos de inflación están haciendo que cambien las expectativas del mercado. Si a eso le agregás que el dólar empezó a moverse al alza desde junio en adelante…”, agregó el gerente de banca minorista de un banco público.
