El gesto del Topo Gigio generó respuestas arbitrales diferentes en los últimos clásicos del fútbol argentino. Jordy Caicedo fue amonestado tras realizarlo ante San Lorenzo, mientras que Leandro Paredes y Gonzalo Morales no recibieron sanción por el mismo gesto frente a River.
En el clásico entre San Lorenzo y Huracán, disputado el [fecha del partido], el delantero Jordy Caicedo convirtió un gol y realizó el gesto del Topo Gigio frente a la hinchada del Ciclón. El árbitro del encuentro lo amonestó por esa acción. La celebración provocó una reacción de los futbolistas de San Lorenzo, que derivó en un tumulto dentro del campo de juego.
En otros clásicos, los jugadores Leandro Paredes y Gonzalo Morales realizaron el mismo gesto frente a la hinchada de River Plate y no fueron sancionados disciplinariamente.
El Reglamento de Juego no establece que realizar el Topo Gigio sea, por sí mismo, una infracción. La sanción puede aplicarse cuando el árbitro interpreta que el festejo constituye una provocación, una conducta antideportiva o una acción destinada a generar una reacción de los adversarios o del público.
En el caso de Caicedo, la celebración se produjo inmediatamente después de convertir y estuvo dirigida hacia la tribuna de San Lorenzo. La reacción posterior de los jugadores del Ciclón convirtió el festejo en el epicentro de un conflicto que involucró a varios futbolistas.
Con Paredes y Morales, la acción no derivó en una situación disciplinaria comparable dentro del campo de juego.
El episodio plantea un debate sobre los criterios que utilizan los árbitros para distinguir una celebración legítima de una provocación sancionable y sobre la influencia del contexto en esa decisión. Acciones visualmente similares recibieron respuestas diferentes sin que exista una explicación pública que detalle los motivos de cada sanción.
