Expertos internacionales analizan las complejidades de una posible escalada militar, incluyendo una invasión terrestre, y sus implicancias para la estabilidad regional y los mercados energéticos globales.
A más de un mes del inicio de las hostilidades, la situación entre Estados Unidos e Irán continúa en un punto crítico. El presidente estadounidense, Donald Trump, ha realizado declaraciones sobre negociaciones, aunque Teherán las ha desmentido. Mientras amenaza con acciones para garantizar la apertura del estratégico estrecho de Ormuz, también ha sugerido la posibilidad de una retirada. Paralelamente, se reporta una acumulación de tropas estadounidenses en la región del Golfo, lo que genera especulaciones sobre una potencial ofensiva terrestre limitada.
Analistas consultados coinciden en que cualquier movimiento en ese sentido extendería y complicaría significativamente el conflicto. La presión interna en Estados Unidos, marcada por el aumento del precio del combustible y una creciente oposición pública a una guerra prolongada, añade otro factor de complejidad a la situación.
Daniel Schneiderman, director del programa de Política Global de la Universidad de Pennsylvania, destacó las graves consecuencias económicas que tendría mantener el estrecho de Ormuz cerrado. «Los mercados energéticos y los seguros para los buques requieren certeza. Dejar la situación sin resolver podría permitir que Irán establezca un sistema de peaje de facto», explicó.
Por su parte, Osama Khalil, director del Programa de Relaciones Internacionales de la Universidad de Syracuse, señaló que la postura inflexible de Washington y las acciones militares continuas han dificultado una resolución pacífica. «A menos que haya concesiones significativas, es probable una mayor escalada», afirmó.
Khalil también se refirió a un posible objetivo de una invasión terrestre limitada: las islas de Abu Musa y las Tunb, en el estrecho de Ormuz, reclamadas por los Emiratos Árabes Unidos. Sin embargo, advirtió que una operación de este tipo enfrentaría una feroz resistencia iraní, con uso de artillería, drones y misiles, lo que resultaría en un alto número de bajas y podría prolongar el conflicto indefinidamente.
La comunidad internacional observa con atención los desarrollos, consciente del impacto que una escalada mayor tendría en la estabilidad de Medio Oriente y en la economía global.
