Especialistas en psicología y agentes inmobiliarios analizan las emociones que surgen al vender o comprar una propiedad y brindan recomendaciones para manejar el estrés y tomar decisiones más informadas.
La compra o venta de una vivienda es un hito importante en la vida de las personas, que suele ir más allá de una simple transacción económica. Según coinciden psicólogos y profesionales del sector inmobiliario, este proceso está cargado de una intensa emocionalidad que es normal experimentar.
«Uno vende con el corazón y compra con la razón», explica Norberto Lepore, presidente de Lepore Propiedades. Esta frase sintetiza una dinámica común: al desprenderse de un inmueble, el vendedor suele incorporar valores emocionales y recuerdos al precio, mientras que el comprador intenta priorizar un análisis racional para realizar una buena inversión.
El psiquiatra y psicoanalista José Eduardo Abadi describe la mudanza como un proceso que mezcla «cambios, proyectos a futuro y lo nuevo». Se trata, según su análisis, de una «reubicación para instalar un mañana más promisorio», donde es clave no vivirlo como una pérdida, sino como la oportunidad de sembrar algo nuevo en el próximo hogar.
Entre las sensaciones más frecuentes, los especialistas mencionan inquietud, ansiedad, intranquilidad e incluso arrepentimiento. «El estrés propio del proceso deriva en inseguridad», comenta Martín Boquete, director de la inmobiliaria Toribio Achával.
Consejos para un proceso más llevadero
Para navegar estas emociones, los expertos ofrecen una serie de recomendaciones:
- Preparación y claridad: Soledad Balayan, de Maure Inmobiliaria, destaca la importancia de analizar primero qué se quiere lograr realmente con la venta o compra, separando los deseos de las influencias externas.
- Definir lo no negociable: Balayan sugiere plantearse dos preguntas clave: «¿qué es lo no negociable?» y «¿qué es lo que realmente no quiero?». Esto ayuda a establecer límites claros.
- Desapego anticipado: Para los vendedores, Boquete recomienda comenzar a «practicar el desapego de la propiedad con anticipación», enfocándose en los motivos concretos de la venta.
- Acompañamiento profesional: Contar con el asesoramiento de un agente inmobiliario puede brindar una perspectiva objetiva y guiar en las decisiones técnicas y emocionales.
- Alineación de expectativas: Es fundamental que tanto vendedores como compradores ajusten sus expectativas a la realidad del mercado y a su presupuesto, para evitar frustraciones.
Reconocer que la angustia y la incomodidad son parte natural de este tipo de transacciones permite transitarlas con mayor consciencia y buscar las herramientas necesarias para que la experiencia sea lo más positiva posible.
