El actor irlandés Colin Farrell rememoró el encuentro con Diego Maradona en 2005, que incluyó un beso en la boca, y lo calificó como una de las mejores noches de su vida.
En 2005, el actor Colin Farrell se encontraba filmando en Uruguay cuando un problema en el rodaje lo llevó a viajar a Buenos Aires junto a su padre. En una entrevista reciente con el programa After Hours, conducido por James Corden, Farrell recordó el momento en que conoció a Diego Maradona.
“Estábamos filmando en Uruguay y hubo un problema que hizo que el rodaje se pospusiera por una semana. Mi papá estaba conmigo, era la primera vez que me visitaba en un set”, explicó Farrell. “Yo siempre quise ir a Buenos Aires por Diego Maradona, por el Mundial de México 86. Él era un dios para mí. Así que le dije a mi papá ‘¿Querés ir a Buenos Aires? Vamos por tres noches’”.
Según el relato del actor, durante la primera noche en un boliche de Buenos Aires, Maradona ingresó al lugar. “Miré… ¡Nunca lo olvidaré! Había linternas y flashes, y alrededor de 15 o 20 personas en semicírculo que retrocedían hacia nosotros. Las luces se apagaron. No estoy bromeando. Se abrió un hueco y ahí estaba. Un genio poético de 1,65 metros”, recordó.
Farrell afirmó que esa noche fue “una de las mejores noches de mi vida”. El encuentro incluyó un beso en la boca, que quedó registrado en una fotografía publicada por medios de todo el mundo. “Cuando conocés a tu héroe, a alguien que idolatrás como yo lo idolatraba, el género no importa”, declaró.
La noche siguiente, ambos volvieron a encontrarse. Maradona le regaló a Farrell una camiseta autografiada, pero el actor descubrió que la firma estaba dirigida a su padre, Ayrman. “Imagínate, mi papá estaba eufórico y yo al principio me sentí frustrado, pero luego entendí lo importante de ese gesto, que fue un acto de clase”, reflexionó.
En una entrevista previa con LA NACION, Farrell comparó a Maradona con Lionel Messi. “Me iré a la tumba pensando que nadie ha influido nunca en el fútbol, ni a nivel de clubes ni, sobre todo, a nivel internacional, como lo hizo Maradona”, sostuvo. También recordó que tenía 10 años durante el Mundial de México 86, edad que consideró “perfecta para entender el juego lo suficiente”.
Farrell elogió la arquitectura y el espíritu de Buenos Aires durante su visita. “Me impactó por su arquitectura de estilo europeo y el modo en que se complementaba con la imagen repetida de las parejas bailando en las milongas”, afirmó.
