En el Tribunal Oral en lo Penal de Temuco se inició este jueves el segundo proceso judicial contra Guillermo Ñirripil Cheuquepán, acusado de robo con intimidación y dos delitos de extorsión.
En el Tribunal Oral en lo Penal de Temuco (680 km al sur de Santiago) comenzó este jueves el segundo juicio contra el lonko mapuche Guillermo Ñirripil Cheuquepán. La Fiscalía lo acusa de los delitos de robo con intimidación y dos delitos de extorsión.
Según antecedentes de la investigación, Ñirripil habría ingresado al fundo San Jorge, en la comuna de Curacautín, junto a un grupo de personas para intimidar a los encargados y robar leña de una bodega. Además, se le imputa haber extorsionado en dos oportunidades, entre 2021 y 2022, a un trabajador de la empresa Sefomec, bajo amenazas de ocupar el predio de la firma y destruir sus maquinarias. En esas ocasiones, habría exigido dos pagos de 5 y 8 millones de pesos chilenos (aproximadamente 14.000 dólares), montos que fueron cobrados mediante instrumentos bancarios.
Por estos delitos, el Ministerio Público solicita una pena total de 22 años de presidio: 8 años por el robo y dos penas de 7 años por cada extorsión. La defensa sostiene que no hay pruebas suficientes, mientras que agrupaciones y comunidades mapuches afirman que el proceso constituye una “persecución político-judicial”.
Ñirripil Cheuquepán ya se encuentra recluido cumpliendo una condena previa de 5 años y un día de cárcel por otro delito de extorsión, tras ser detenido en marzo de 2023 en Temuco al cobrar un vale vista de 18 millones de pesos chilenos (aproximadamente 19.500 dólares), exigido a una agricultora en la comuna de Lautaro.
El defensor penal público, Luis Acuña, declaró: “El imputado Guillermo Ñirripil Cheuquepán es inocente. A nuestro juicio, de la prueba que se rendirá durante estas siete jornadas por las cuales está agendado el juicio, no se podrá lograr acreditar más allá de toda duda razonable la existencia del delito y la participación culpable del imputado. Y es por eso que solicitamos en el alegato de apertura que, concluido el juicio, se dicte un veredicto absolutorio”.
Por su parte, su hija, Valeria Ñirripil, junto a representantes de 21 comunidades mapuches de la zona, acusan al sistema judicial chileno de sostener un “racismo judicial” y una persecución penal selectiva.
